25 ago 2013

...Si él me ama.

<<No quiero pensar en eso.-Se dijo con firmeza-No hay razón para que las cosas no sucedan tal y como yo lo deseo...si él me ama>>.
Levantó la cabeza,y sus ojos,de largas y negras pestañas,brillaron bajo la pálida luz de la luna.Elena no le había dicho nunca que desear y conseguir eran cosas distintas.La vida no le había enseñado que correr no siginifica alcanzar.Al fin y al cabo sólo era una chica de catorce años,que no sabía que no siempre se puede vencer al destino.

Vivir es ver volver

Volver la vista atrás no nos convierte en estatuas.No nos transforma en figuras de sal maldecidas por la curiosidad de nuestro pasado.Son nuestras lágrimas las que pueden detenernos y paralizarnos ya para siempre cuando volvemos el rostro hacia nuestros recuerdos,porque aquello hacia lo que tornamos ya no está,salvo en nuestra memoria.Sólo podemos atisbar los restos,las cenizas de aquello que fuimos,y vivimos con el dolor líquido y salino de haberlo perdido ya para siempre.Pero tal vez,vivir no es sólo ver volver,sino además morir con la vuelta del dolor de lo revivido,y renacer de ese daño para continuar el camino sin lastres pesarosos.

Anoto todo esto en mi mente como si hablara con alguien.Como si me dirigiese a un tú que pudiera oírme sin decir nada.Como si escribiera una novela sobre los movimientos terribles del corazón que son tan ignotos como muchas vidas narradas en paralelo.Como si lo escribiese en realidad para alguien que pudiera mirarse en este espejo roto y sangrante de emociones.Me digo cosas como si se las dijese a alguien que estuviese ahí,mirándome en silencio,o leyendo las notas apuntadas en mi cabeza aunque sepa que no hay nadie,o sólo yo desdoblada.Cuántos seres humanos no se habrán sentido así,hablando como hacia alguien que no está y nos consuela de nosotros y del mundo,como arrojando una señal de auxilio en un naufragio o un mensaje en una botella que no existe...

La derretida luz se me clavaba en los ojos como un candente trozo de metal grabado en la piel.Hería.Las puertas del tren se sellaron.Las lágrimas salieron rodando,mejillas abajo,con o sin permiso.Creo que una señora mayor,a mi derecha,sintió la tentación de consolarme...Una mirada de animal lastimero la disuadió de ello.Era la única propietaria de ese dolor.Hubiese matado ante cualquier intromisión ajena...Sí,tenía ganas de llorar,Desaba dejarme llevar por la ira y la desesperación."No seas blanda",decía la voz sibilina de mi presente instándome a ahogar mis emociones,una vez más...Ya nada importaba.Estaba desconcertada y perdida.

22 ago 2013

Los recuerdos son peores que las balas

Las historias bellas siempre se escriben con mucho dolor.Por eso la mayoría de las veces escribo cuando estoy triste.Y hay veces que tengo tanto dolor dentro que realmente pienso que podría escribir la historia mas hermosa del mundo.Puede que también las más tristes.Porque siempre nos emocionan más las desgracias que las alegrías.Las alegrías no dejan marca,mientras que las desgracias dejan un dolor de por vida soterrado en el corazón,que grita de desesperación y de melancolía.
Ahora mis planes son otros.Ahora mi sueño es el de escribir historias.Historias sobre personas a las que les suceden cosas maravillosas.Porque la realidad no me basta.Porque nunca llegaré a vivirlas.

Como si fuera poco

Ahora sentía todo muy lejano. Cada recuerdo, cada palabra, era una vaga imagen de lo que creía retener en su mente. Cada palabra que había pronunciado ella ahora le parecía vacía y sin significado. Aún así, no estaba seguro de haberla olvidado. Pero de lo que sí estaba seguro era de que jamás volvería a ser el mismo.
Eso era lo que más le dolía. Pensó que sin ella ahora nada tendría sentido, pero se sorprendió pensando, en todo y en nada, mas sin pensar en ella ni una sola vez.Se reduciría a la categoría de sueños sin cumplir, que giran en una espiral infinita en el tiempo, sin oprtunidad de detenerlos,admirarlos; recordarlos. Sin embargo, ahora pensaba en otra chica, en la tímida pero alocada chica de las canciones de Antonio Vega; la tímida y no tan tímida. La decidida chica que quería ser escritora.
Pasaba de unos dedos a otros el papel plegado en dobleces que contenía todo su mundo ahora.Tenía que tomar una decisión pronto. Mientras, vivía  su vida, que era lo único que le quedaba.
Como si fuera poco.

La luz de la inocencia

Desde el ángulo en que se encontraba se pudo fijar por primera vez en ella.

El pelo largo,castaño,le caía en cascada sobre los hombros.Tenía la cara redonda,con rasgos ligeramente infantiles,y,si no fuera por la pronunciada barbilla y la solidez de su mirada,cualquiera habría dudado de que se tratara de una adolescente.

Tenía las orejas pequeñas,delicadas,y deliciosamente adornadas con unos zarcillos con forma de clave de sol.Su nariz descendía en suave curva hasta la punta;respingona,achatada y pequeña,le aportaba ingenuidad.Ésta era una cualidad que ella no debía poseer,pues,al reparar en sus ojos,vio un rastro de picardía en su mirada.Transmitía poder,deseo,y sobre todo,profundidad.

Entonces ella parpadeó lentamente,agitando unas diminutas pestañas,finas y curvadas en los extremos.Sus cejas denotaban esa típica inteligencia femenina de las mujeres.¿Habría tenido ocasión de seducir a muchos muchachos?A causa de este pensamiento,bajó su examen a los labios inconscientemente.

Poseía una boca pequeña,de un intenso color rosado y un brillo que se asemejaba a una fresa salpicada por el rocío.Los labios superiores eran puntiagudos y carnosos.Los labios inferiores eran más carnosos aún,y al humedecérselos su boca se comprimió.A él le entraron unas enormes ganas de besarla.La verdad es que nunca había tenido esa sensación.

Entonces se dio cuenta de que le estaba mirando y al sonreír,le pareció que había caído un trozo de cielo.Mostró unos colorados hoyuelos de color rosa pálido,y su cara devolvió la dulzura que la caracterizaba.Al hablar,su voz aterciopelada terminó de desarmarlo,y no pudo más que sonreírla pensando que era lo más hermoso que la naturaleza había creado.

De noche todos los gatos son pardos

La noche es el lugar de nuestro otro yo.Las almas se esconden durante el día,hasta que llega la noche.Entonces,como tesoros escondidos que luchan por salir a la superficie,descubren un mundo nuevo,vibrante y enloquecedor.
 
Mi mente está tranquila hasta que llega la noche.Entonces,empiezo a hacerme preguntas,a recordar errrores,a reflexionar sobre mi existencia,y me desespero.
 
La noche es el lobo con dientes que aúlla a la incertidumbre.
 
Es la hermana de la melancolía y la esposa del recelo.Recelo por saber que nos deparará el futuro,por saber cómo será mañana y por volver atrás en el tiempo para enmendar errores.
  
Eso he comprendido hoy bajo la luz todopoderosa de la luna que me habla en silencio de continuar hacia delante,de dejar atrás los recuerdos que golpean mi conciencia.A veces,los recuerdos son peores que las balas.Y nada duele tanto como el recuerdo de lo perdido,y nada desilusiona tanto como darse cuenta de haber olvidado tus recuerdos.Porque al fin y al cabo vivimos de ellos.

Ahora recuerdo;recuerdo momentos,lugares,palabras,personas,pensamientos.Y siento una especie de muerte interior al darme cuenta de que esos recuerdos ya no volverán,de que por más que quiera mantenerlos en mi memoria deben partir,y dejar paso a otros nuevos.Y es que la vida pertenece al tiempo,ese espectro sombrío que nos recuerda que somos mortales,y que en algún momento nos llega el final.

Las luces del alba me recuerdan que el espectro ha pronunciado su veredicto,y que es hora de que el alma se esconda de nuevo.Ha pasado otro día más,sin que yo tenga el control absoluto de su duración.A veces me pregunto si la vida no pasa demasiado deprisa.Pero el caso es que ya tengo 16 años,sin haber sido plenamente consciente de ello.He dejado la infancia,esa época de felicidad completa,de despreocupación,de inocencia,de luminosidad y de candidez,a pasos agigantados,como una ráfaga de viento que se desvanece en el aire.
 
Y es que la vida no se detiene por nada ni por nadie.