22 ago 2013

La luz de la inocencia

Desde el ángulo en que se encontraba se pudo fijar por primera vez en ella.

El pelo largo,castaño,le caía en cascada sobre los hombros.Tenía la cara redonda,con rasgos ligeramente infantiles,y,si no fuera por la pronunciada barbilla y la solidez de su mirada,cualquiera habría dudado de que se tratara de una adolescente.

Tenía las orejas pequeñas,delicadas,y deliciosamente adornadas con unos zarcillos con forma de clave de sol.Su nariz descendía en suave curva hasta la punta;respingona,achatada y pequeña,le aportaba ingenuidad.Ésta era una cualidad que ella no debía poseer,pues,al reparar en sus ojos,vio un rastro de picardía en su mirada.Transmitía poder,deseo,y sobre todo,profundidad.

Entonces ella parpadeó lentamente,agitando unas diminutas pestañas,finas y curvadas en los extremos.Sus cejas denotaban esa típica inteligencia femenina de las mujeres.¿Habría tenido ocasión de seducir a muchos muchachos?A causa de este pensamiento,bajó su examen a los labios inconscientemente.

Poseía una boca pequeña,de un intenso color rosado y un brillo que se asemejaba a una fresa salpicada por el rocío.Los labios superiores eran puntiagudos y carnosos.Los labios inferiores eran más carnosos aún,y al humedecérselos su boca se comprimió.A él le entraron unas enormes ganas de besarla.La verdad es que nunca había tenido esa sensación.

Entonces se dio cuenta de que le estaba mirando y al sonreír,le pareció que había caído un trozo de cielo.Mostró unos colorados hoyuelos de color rosa pálido,y su cara devolvió la dulzura que la caracterizaba.Al hablar,su voz aterciopelada terminó de desarmarlo,y no pudo más que sonreírla pensando que era lo más hermoso que la naturaleza había creado.

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